Prioridad del "cómo" versus el "por qué". No es necesario buscar en el pasado el “porqué” de un problema para solucionarlo sino entender “cómo” funciona y se mantiene en el presente, y cómo se reproduce en nuestras interacciones con los demás.
Se ayuda a experimentar y aumentar la consciencia de lo que se siente en el aquí y ahora, potenciando una actitud amable y empática hacia uno mismo, de permiso y aceptación de cualquier sentimiento que surja.
Nos centramos en la solución (objetivos) más que en el problema. Preguntas Importantes: "¿Cuál es el problema?, ¿cómo sería no tener ese problema?, ¿cómo ayudarte a llegar allí?"
Se atiende tanto a lo cognitivo-mental como a lo emocional-corporal. La persona es considerada como un todo que engloba mente y cuerpo.
Trabajamos a través del intercambio verbal paciente-terapeuta así como de una serie de propuestas (cosas para pensar, imaginar, leer, escribir, hacer o experimentar) orientadas a aumentar el nivel de conciencia y a la consecución del objetivo terapéutico.